viernes, 1 de marzo de 2013
miércoles, 27 de febrero de 2013
La casa.
La idea de vivir sola en un pequeño departamento a vuelto a mi mente como vuelve la primavera a veces inesperada, de un perro enorme como único compañero que me espere cada noche se hace casi tangible.
La imagino de nuevo toda tapizada de fotografías borrosas de paisajes vistos desde una perspectiva del pasado que al observarlas se hace tangible.
La vida de té y tv que me sienta siempre tan bien. La casa llena de más libros que a veces harán de muebles.
Aquella propiedad que siempre me imagine llena de melancolía.
La imagino de nuevo toda tapizada de fotografías borrosas de paisajes vistos desde una perspectiva del pasado que al observarlas se hace tangible.
La vida de té y tv que me sienta siempre tan bien. La casa llena de más libros que a veces harán de muebles.
Aquella propiedad que siempre me imagine llena de melancolía.
lunes, 3 de diciembre de 2012
¿Bueno?
¿Llamaré?
Lo estoy pensando desde hace tres horas y media, si, estoy contando el tiempo que llevo pensando si llamar o no.
No soy obsesiva compulsiva, solo que me pone mal no poder tomar una decisión, así en chinga, como lo hace la gente normal, aquella que se tira al ruedo sin pensar en las consecuencias. No soy de esas.
Siempre le estoy dando vueltas al asunto ¿Y si sale mal? ¿Y si sale bien? y todo el tiempo las mismas preguntas en circulo vicioso y yo con el celular en la mano, ya hasta siento que es parte de mi cuerpo.
Creo que me da miedo escuchar la voz, ya sabes, áspera, como si viniera del mismo infierno, y esa palabra que abre el mundo de posibilidades a las que me invita.
En todo este tiempo no he podido pararme del sillón y mi espalda ya me esta matando, son indicios de que ya debo hacer algo, de agarrarme los ovarios o los cojones, lo que sea, y si aviento el chingado teléfono y me olvido de todo este asunto pendejo.
Tampoco tengo tantas agallas para eso, mas bien para nada, si, mas débil mental no puedo ser.
Me sudan las manos, ok, el número me lo se de memoria, estoy viendo las imágenes que pasan por el televisor solo para tratar de zafarme poquito de la realidad, 5-3-7-4-9-0-4-6.
-¿Bueno?
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Masoquista.
Me borras de todo.
Esa es tu manera de decir que no te importa,
yo al contrario soy una espía de todo lo que haces, no lo puedo evitar,
una masoquista, que te busca por todos lados sin que te des
cuenta para intentar de alguna u otra manera
estas cerca.
Regularmente las cosa que veo que haces y dices
me duelen, pero ahí estoy, siendo espectadora
de lo que según tu, no me concierne.
Dejo todo de lado para hacerlo,
la música, la tarea, la literatura,
todo.
Solo para mirarte a ti.
Mientras tu, te haces el ciego.
Esa es tu manera de decir que no te importa,
yo al contrario soy una espía de todo lo que haces, no lo puedo evitar,
una masoquista, que te busca por todos lados sin que te des
cuenta para intentar de alguna u otra manera
estas cerca.
Regularmente las cosa que veo que haces y dices
me duelen, pero ahí estoy, siendo espectadora
de lo que según tu, no me concierne.
Dejo todo de lado para hacerlo,
la música, la tarea, la literatura,
todo.
Solo para mirarte a ti.
Mientras tu, te haces el ciego.
jueves, 15 de noviembre de 2012
martes, 13 de noviembre de 2012
Ya no recordaba el sabor del café.
Decidí hacerme un café.
Hace años que no tomo café, lo deje cuando me di cuenta que algo había en él que me lastimaba, no era el sabor, tampoco la temperatura del liquido, era más bien los recuerdos a los que estaba sometida.
Tú tirado en el pasto cantando esa canción que no conocía y que me parecía horrible, pero dejaba que las notas musicales que salían de tu boca llegaran hasta mis oídos porque a ti, te permitía todo, me parecía que tus defectos eran lo más lindo de ti. Y esa canción por supuesto era un defecto.
Yo de ti, no amaba las virtudes, eso hubiera sido un cliclé y además mal aplicado. Yo de ti, amaba todo aquello que los demás odiaban, tu terrible gusto musical, tu combinación de ropa que parecía hecha por un daltónico, el olor de ese perfume barato que te comprabas en el tianguis aquel cerca de tu casa, tus pies con esas tremendas uñas largas, que fumaras y que tomaras café super cargado siempre a las 12 de la noche argumentando que no podías dormir si no lo hacías así.
Y entonces yo hacia lo mismo, me levantaba desnuda de la cama y a las 11:55 ponía el agua en la estufa para llevarte el café a la cama después del sexo aburrido, si, ese era el peor de tus defectos, pero tal vez el que mas amaba..
Después de dos años de que terminamos, hoy a las 11:55 volví a levantarme a tomar café.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Las noches sin clonazepam.
Son las dos, tres, cuatro de la mañana... No se, no me importa, mi cama huele mal, como que no le he cambiado las sabanas en años, no recuerdo cuando fue la ultima vez que lo hice e igual no me interesa, huele a mi, tal vez es eso.
Busco en mi buro la caja del clonazepam, estiro mi brazo y mi mano toca la caja vacía !Que perra suerte tengo, ya no hay! ¿Qué voy hacer? pienso. Nada, no voy hacer nada, no por hoy, ya no queda mucho que hacer de todas maneras.
Pongo la almohada sobre mi cara, tal vez me asfixie jajaja no, no tengo huevos para eso.
Vienen imágenes a mi, como aquella en la cual me trajiste serenata, recuerdo que no quería salir, las malditas trompetas sonaban fuerte y solo me quería esconder en el baño, nunca he tenido agallas para dar la cara y ahí yo misma me di cuenta de ello, sin embargo y a pesar de mi, abrí la puerta y te abrace, como se abraza cuando se ama, con los brazos colgados al cuello y con la mirada dándote las gracias.
Mira ahora, tal vez estas acostado junto a otro cuerpo que por supuesto no es el mio o tal vez estas despierto pensando en llevarle serenata a ella también, los hombres siempre han sido muy predecibles.
Mientras tanto yo estoy aquí, tratando de ahogarme en cualquier droga o alcohol barato, me dejaste tan mal que no he podido levantarme y seguro así seguiré por un mes más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
