viernes, 18 de abril de 2014

domingo, 13 de abril de 2014

.






Llego la hora de guardar silencio.





viernes, 11 de abril de 2014

Ella va, triste y vacía.

No sabía que tenía un vacío tan profundo en mi, pero ahora lo sé.

Esta aquí y no he podido llenarlo con nada, arriba del estómago una presión que dan ganas de vomitar, esas nauseas que hace años no sentía han regresado, me tiemblan las manos y no puedo concentrarme en nada, como si algo en mi se estuviera muriendo, bien lento.

Parecería que me falta algo, todos los días hago esa pregunta y el aire se la lleva, no hay respuestas, no habrá. Ya no se si necesito una respuesta clara o mejor quedarme así, de todas maneras tengo intuiciones de que es lo que me sucede, prefiero voltear a otro lado.

Nunca me he entendido bien, nunca he sabido con certeza quien soy y porque me comporto de cierta manera, sólo me dejo llevar por lo que siento y lo que siento siempre es lo mismo y a la vez es distinto. 

He estado leyendo libros y cuentos en donde borran los sentimiento y las sensaciones a determinada gente, creo que yo calificaría bien para esos experimentos, me dejaría con todas las ganas del mundo. Así seria solo carne y hueso, una maquina. 

martes, 25 de marzo de 2014

El trastorno límite de la personalidad.

El trastorno límite de la personalidad o borderline (abreviado como TLP), también llamado limítrofe o fronterizo, es definido por el DSM-IV (DSM-IV 301.831 ) como «untrastorno de la personalidad que se caracteriza primariamente por inestabilidad emocional, pensamiento extremadamente polarizado y dicotómico y relaciones interpersonales caóticas». El perfil global del trastorno también incluye típicamente una inestabilidad generalizada del estado de ánimo, de la autoimagen y de la conducta, así como del sentido de identidad, que puede llevar a periodos de disociación.2 Se incluye dentro del grupo B de trastornos de la personalidad, los llamados «dramático-emocionales». Es, con mucho, el más común de los trastornos de la personalidad.3

El término borderline para referirse al trastorno está ampliamente extendido, incluso en idiomas distintos al inglés. Fue usado por primera vez en 1884, por el psiquiatra C. Hughes, y posteriormente por el psicoanalista Adolph Stern en 1938 para caracterizar afecciones psiquiátricas que superaban la neurosis pero que no alcanzaban la psicosis(muchos autores califican los síntomas del TLP como pseudopsicóticos). Bajo esta concepción se establecía un continuo gradual entre uno y otro extremo, situándose el trastorno en el «límite».

El concepto formal de trastorno límite de la personalidad es relativamente nuevo en el campo de la psicopatología. No apareció en elManual diagnóstico de los trastornos mentales (DSM) publicado por la Asociación Norteamericana de Psiquiatría hasta el 1980 (DSM-III). Es a partir de ahí, una vez logrado el estatus oficial de «trastorno de la personalidad», cuando se dispara el interés por estapatología. Esto se logró tras grandes controversias y disputas iniciadas en los años 1970. La nomenclatura oficial y criterios diagnósticos se acordaron mediante compromisos entre los diferentes modelos y atendiendo a datos empírico-descriptivos. Con esta definición se dejó atrás definitivamente la idea anterior de la afección como un fenómeno que fluctuaba entre la neurosis y la psicosispara constituir un cuadro con entidad propia y no un límite de un continuo entre otros dos.

Actualmente sólo conservan esta denominación el DSM-IV-TR y la 9.ª revisión de la Clasificación internacional de enfermedades (CIE), pero ha sido cambiada en la 10.ª revisión de CIE, que lo divide en dos apartados, denominándolo «trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad» con dos variantes según el síntoma predominante, llamadas de «tipo impulsivo» y de «tipo borderline». En las reuniones previas del grupo internacional asesor para la 11.ª Revisión de CIE, cuyo borrador alfa se publicó en diciembre de 2008, se insiste en la armonización de los trastornos mentales con DSM, lo cual, dada la polémica a la que está sujeto el término, que se describe en este artículo y en el Apartado I, supondrá con toda probabilidad la desaparición del término «trastorno límite de la personalidad».

sábado, 22 de marzo de 2014

martes, 18 de marzo de 2014

&



Tal vez haya vivido tanto, en tan poco y tan corto tiempo, que no sé ni que idioma hablo ni que velas cargó dentro de este entierro.




miércoles, 12 de marzo de 2014

Ñ

Creo que estoy comenzando a comprender que mi mayor problema es no aceptar las situaciones en las que me encuentro todos los días, el problema es arraigar los sentimientos, no permitirme llorar, llenar mi cabeza de ideas que me reconfortaran por un tiempo para luego volver al punto de partida, no acepto la enfermedad, mientras no la acepte no podré combatirla.

Debo permitirme llorar, debo tomar mi cámara y salir, debo leer más, debo comer más, debo dejar que la tristeza me llene y también confiar en la felicidad repentina. Debo renunciar.

No quiero volver a ese cuarto blanco, atada a la cama y viendo todos los días la misma ventana, no quiero, no quiero, no quiero...