martes, 24 de junio de 2014

.

Mi umbral del dolor es muy bajo, así que con frecuencia todo me duele, es un mal  que traigo por herencia. Tal vez lo peor en mi es que también los dolores del alma me duelen en el cuerpo, cada que alguien se va de mi vida siento como si me arrancarán una extremidad de mi cuerpo, en algunos casos es mínima, como si me cortara una uña al ras y sólo se siente extraño cuando tu mano rosa sin querer algún objeto, con el transcurso del día se va olvidando esta sensación y el cuerpo se acostumbra pero algunas pérdidas duelen como si me arrancarán una extremidad, como si cortaran de tajo una mano o una pierna y entonces quedo incompleta, siento al instante una sierra eléctrica que poco a poco corta algo de mi algo que no podré recuperar, también algunas pérdidas son como si me desollarán, como si quitaran de tajo un pedazo de mi piel, con una navaja afilada, entonces tengo un ardor constante y me siento desprotegida sin el órgano más importante para sentir, las sensaciones disminuyen y entonces todo se marchita. Algunas pérdidas se sienten como si me quitaran un órgano por ejemplo un pulmón y entonces me cuesta mucho trabajo respirar, siento que me ahogó, siento el aire pesado y caliente en mi cuerpo me siento asfixiada y me paralizo en totalidad y sólo una vez he sentido que me arrancan el corazón, con un bisturí han abierto mi pecho han metido la mano y han arrancado las esperanzas de seguir, entonces duele, duele y se acaba la respiración, se acaba la visión, las ganas de vivir.

Cada pérdida es distinta y cada que alguien se va de mi vida se lleva consigo una parte de mi.

miércoles, 4 de junio de 2014

viernes, 18 de abril de 2014

domingo, 13 de abril de 2014

.






Llego la hora de guardar silencio.





viernes, 11 de abril de 2014

Ella va, triste y vacía.

No sabía que tenía un vacío tan profundo en mi, pero ahora lo sé.

Esta aquí y no he podido llenarlo con nada, arriba del estómago una presión que dan ganas de vomitar, esas nauseas que hace años no sentía han regresado, me tiemblan las manos y no puedo concentrarme en nada, como si algo en mi se estuviera muriendo, bien lento.

Parecería que me falta algo, todos los días hago esa pregunta y el aire se la lleva, no hay respuestas, no habrá. Ya no se si necesito una respuesta clara o mejor quedarme así, de todas maneras tengo intuiciones de que es lo que me sucede, prefiero voltear a otro lado.

Nunca me he entendido bien, nunca he sabido con certeza quien soy y porque me comporto de cierta manera, sólo me dejo llevar por lo que siento y lo que siento siempre es lo mismo y a la vez es distinto. 

He estado leyendo libros y cuentos en donde borran los sentimiento y las sensaciones a determinada gente, creo que yo calificaría bien para esos experimentos, me dejaría con todas las ganas del mundo. Así seria solo carne y hueso, una maquina. 

martes, 25 de marzo de 2014

El trastorno límite de la personalidad.

El trastorno límite de la personalidad o borderline (abreviado como TLP), también llamado limítrofe o fronterizo, es definido por el DSM-IV (DSM-IV 301.831 ) como «untrastorno de la personalidad que se caracteriza primariamente por inestabilidad emocional, pensamiento extremadamente polarizado y dicotómico y relaciones interpersonales caóticas». El perfil global del trastorno también incluye típicamente una inestabilidad generalizada del estado de ánimo, de la autoimagen y de la conducta, así como del sentido de identidad, que puede llevar a periodos de disociación.2 Se incluye dentro del grupo B de trastornos de la personalidad, los llamados «dramático-emocionales». Es, con mucho, el más común de los trastornos de la personalidad.3

El término borderline para referirse al trastorno está ampliamente extendido, incluso en idiomas distintos al inglés. Fue usado por primera vez en 1884, por el psiquiatra C. Hughes, y posteriormente por el psicoanalista Adolph Stern en 1938 para caracterizar afecciones psiquiátricas que superaban la neurosis pero que no alcanzaban la psicosis(muchos autores califican los síntomas del TLP como pseudopsicóticos). Bajo esta concepción se establecía un continuo gradual entre uno y otro extremo, situándose el trastorno en el «límite».

El concepto formal de trastorno límite de la personalidad es relativamente nuevo en el campo de la psicopatología. No apareció en elManual diagnóstico de los trastornos mentales (DSM) publicado por la Asociación Norteamericana de Psiquiatría hasta el 1980 (DSM-III). Es a partir de ahí, una vez logrado el estatus oficial de «trastorno de la personalidad», cuando se dispara el interés por estapatología. Esto se logró tras grandes controversias y disputas iniciadas en los años 1970. La nomenclatura oficial y criterios diagnósticos se acordaron mediante compromisos entre los diferentes modelos y atendiendo a datos empírico-descriptivos. Con esta definición se dejó atrás definitivamente la idea anterior de la afección como un fenómeno que fluctuaba entre la neurosis y la psicosispara constituir un cuadro con entidad propia y no un límite de un continuo entre otros dos.

Actualmente sólo conservan esta denominación el DSM-IV-TR y la 9.ª revisión de la Clasificación internacional de enfermedades (CIE), pero ha sido cambiada en la 10.ª revisión de CIE, que lo divide en dos apartados, denominándolo «trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad» con dos variantes según el síntoma predominante, llamadas de «tipo impulsivo» y de «tipo borderline». En las reuniones previas del grupo internacional asesor para la 11.ª Revisión de CIE, cuyo borrador alfa se publicó en diciembre de 2008, se insiste en la armonización de los trastornos mentales con DSM, lo cual, dada la polémica a la que está sujeto el término, que se describe en este artículo y en el Apartado I, supondrá con toda probabilidad la desaparición del término «trastorno límite de la personalidad».

sábado, 22 de marzo de 2014