A veces la primera persona se convierte en plural
Uno ve el paisaje al otro lado de la ventanilla y descubre entonces qué es exactamente el verbo extrañar, el sustantivo nostalgia, el subjuntivo si hubiera, el futuro condicional.
C.R.G.
Estoy ubicado en una vecindad de lo que llaman “el barrio bravo” pero eso no me define.
Contemplo el día y la noche, en mí cae el sol, la luna y la lluvia, estoy hecho de tierra, cemento y agua, pero vivo de los pasos que me recorren.
Los días y el caminar pasan sobre mí. A veces son pisadas pequeñas que están aprendiendo a caminar, con frecuencia son zancadas grandes y firmes que corren porque el tiempo apremia, en ocasiones son pasos lentos, pensativos, enfermos o melancólicos.
En las mañanas todas y todos corren, pero tengo un compañero que sale a transitarme, lo escucho gruñir, ladrar, noto como lo atan a un poste y se echa sobre mí, percibo su pelaje como la escoba que me barre.
En la tarde se reúnen los de pies pequeños, el calor apremia pero ellos corren, gritan, saltan juegan, son mis favoritos porque me ocupan todo, me exploran, me circulan. A veces me dejan sentir más que pies y suelas. Se acuestan sobre mí, siento sus húmedos cuerpos de sudor, puedo tocar ropa, manos, piernas, rodillas y rostros, pero llega una hora en donde uno a uno se aleja y dan paso a otro grupo de pies.
Es la tarde, el sol ha caído, me percato del andar de varias que se juntan en círculo, escucho cuchicheos, risas, rumores algunas veces llantos, se desprende humo de un cigarro, las cenizas llegan, me cubren, cuando aparece la noche se van.
Horas después se cierran las puertas, quedo desierto, la noche es silenciosa, pero suele suceder que por la madrugada pasos se arrastran y rompen el silencio, se oye un grito, un ladrido, un maullido, cosas se rompen, luces se prenden y de nuevo el silencio.
Yo quieto espero por los primeros pasos de otra mañana.
El patio habla.
El trastorno límite de la personalidad o borderline (abreviado como TLP), también llamado limítrofe o fronterizo, es definido por el DSM-IV (DSM-IV 301.831 ) como «untrastorno de la personalidad que se caracteriza primariamente por inestabilidad emocional, pensamiento extremadamente polarizado y dicotómico y relaciones interpersonales caóticas». El perfil global del trastorno también incluye típicamente una inestabilidad generalizada del estado de ánimo, de la autoimagen y de la conducta, así como del sentido de identidad, que puede llevar a periodos de disociación.2 Se incluye dentro del grupo B de trastornos de la personalidad, los llamados «dramático-emocionales». Es, con mucho, el más común de los trastornos de la personalidad.3
El término borderline para referirse al trastorno está ampliamente extendido, incluso en idiomas distintos al inglés. Fue usado por primera vez en 1884, por el psiquiatra C. Hughes, y posteriormente por el psicoanalista Adolph Stern en 1938 para caracterizar afecciones psiquiátricas que superaban la neurosis pero que no alcanzaban la psicosis(muchos autores califican los síntomas del TLP como pseudopsicóticos). Bajo esta concepción se establecía un continuo gradual entre uno y otro extremo, situándose el trastorno en el «límite».
El concepto formal de trastorno límite de la personalidad es relativamente nuevo en el campo de la psicopatología. No apareció en elManual diagnóstico de los trastornos mentales (DSM) publicado por la Asociación Norteamericana de Psiquiatría hasta el 1980 (DSM-III). Es a partir de ahí, una vez logrado el estatus oficial de «trastorno de la personalidad», cuando se dispara el interés por estapatología. Esto se logró tras grandes controversias y disputas iniciadas en los años 1970. La nomenclatura oficial y criterios diagnósticos se acordaron mediante compromisos entre los diferentes modelos y atendiendo a datos empírico-descriptivos. Con esta definición se dejó atrás definitivamente la idea anterior de la afección como un fenómeno que fluctuaba entre la neurosis y la psicosispara constituir un cuadro con entidad propia y no un límite de un continuo entre otros dos.
Actualmente sólo conservan esta denominación el DSM-IV-TR y la 9.ª revisión de la Clasificación internacional de enfermedades (CIE), pero ha sido cambiada en la 10.ª revisión de CIE, que lo divide en dos apartados, denominándolo «trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad» con dos variantes según el síntoma predominante, llamadas de «tipo impulsivo» y de «tipo borderline». En las reuniones previas del grupo internacional asesor para la 11.ª Revisión de CIE, cuyo borrador alfa se publicó en diciembre de 2008, se insiste en la armonización de los trastornos mentales con DSM, lo cual, dada la polémica a la que está sujeto el término, que se describe en este artículo y en el Apartado I, supondrá con toda probabilidad la desaparición del término «trastorno límite de la personalidad».